¿"MÉDICO, CÚRATE A TI MISMO"?
El terapeuta también es una persona
Esta afirmación, que parece una obviedad, se hace necesaria para resaltar que los psicólogos, los terapeutas, facilitadores, counselors , etc también tienen que atravesar los mismos procesos vitales que todos debemos afrontar como seres humanos en evolución: transitando crisis, atravesando dificultades, afrontando duelos, etc.
Si bien es cierto que cuentan con la preparación, el conocimiento , los recursos y las herramientas para entender mejor el funcionamiento psicológico emocional en general, esto en sí mismo no los exime ni les ahorra la tarea que tienen para consigo mismos: superar heridas, complejos, traumas , etc.
Y lo harán a su ritmo, con singularidad a cuestas, con su historia de vida personal en toda su dimensión y con sus consecuencias, por lo que no están exentos de sentir dolor ni están inmunes a padecer alguna crisis psicológica emocional en algún momento de sus vidas, sin que esto tenga que ser un estigma (por si no lo sabías, un requerimiento ético de la profesión es que el psicólogo vaya al psicólogo)
La función y la vocación del psicólogo está en apuntalar el cambio personal profundo comenzando consigo mismo, por lo que su objetivo, además de aceptar su humanidad con sensatez y humildad, es aprender no sólo de la universidad o de la formación académica sino sobre todo de sus propias experiencias, para poder brindarte una ayuda cabal, empática y compasiva.
Es importante que también lo tengas presente a la hora de contar con su ayuda, porque el terapeuta no quiere ser tu ídolo. No necesita ser el ídolo de nadie. Cuidado con idealizar la figura del terapeuta.
De lo que puedes estar seguro es que se trata de una persona con un carisma especial para la observación y la escucha, con una vocación y un talento para comprender y acompañar puesto a tu servicio, tal como sucede con cualquier otra profesión que sea ejercida desde la consciencia, con responsabilidad y compromiso, para que una sociedad mejor también sea posible.

