SEÑALES BÁSICAS DE UNA PERSONA QUE TUVO UNA CRIANZA CON CARACTERÍSTICAS NARCISISTAS
1 ) APRENDIÓ QUE EL AMOR NO ERA INCONDICIONAL
Tal como si fuera una transacción o un trueque intencionado, el amor siempre era “a cambio de algo más” pues la atención, la aprobación y la validación llegaban sólo cuando obedecía al deseo de los adultos (sus padres / tutores, etc) cuando destacaba en alguna disciplina que era apreciada por el resto o cuando los hacía “quedar bien” en el entorno social (familia extendida, escuela, barrio, club, etc)
2) LA HIPERVIGILANCIA SE INSTALÓ TEMPRANO EN SU VIDA
Porque aprendió a estar atenta y a descifrar los tonos de voz, a leer miradas y detectar cambios de humor, cual si fuera un radar emocional, sólo para anticipar el peligro y adaptarse para poder ponerse a salvo o en guardia. De ahí que su intuición se hizo muy fina, pero porque la entrenó en una situación que se traducía como riesgosa.
3) SIENTE CULPA ANTE SUS DEMANDAS Y POR TENER NECESIDADES
Cuestiones básicas como descansar, recrearse, pedir su propio espacio, tener pertenencias u objetos personales, poner límites, se siente cómo “ser egoísta” cuando se trata de cosas lógicas y esperables. Ésto sucede porque le enseñaron (principalmente a través de gestos y actitudes) que sus demandas y necesidades propias molestaban, incomodaban o no eran importantes, porque siempre las necesidades de sus padres o tutores, incluso de otros miembros de la familia estaban por encima de las suyas.
4) NO ES EXTRAÑO QUE HAYA PASADO POR SITUACIONES DE ABUSO SEXUAL INFANTIL POR PARTE DE UN MIEMBRO DE SU FAMILIA O ALGUIEN MUY CERCANO
La inocencia fue interrumpida por abuso de poder y con engaños, y ese acto, a veces realizado en forma aislada, o por el contrario, de forma frecuente, será ferozmente silenciado a través de amenazas sutiles o directas. La criatura crece con una sensación de culpa y vergüenza muy profundas. Si se atreve a denunciarlo, muchas veces será descreído, y victimizado nuevamente. Lo que afectará su desenvolvimiento en todos los planos de su vida, incluyendo, por supuesto, su propio desarrollo sexual y su sexualidad adulta.
5) DUDA DE SU PROPIA PERCEPCIÓN Y SOBRE TODO DE SU MEMORIA
Todo lo que expresaba, incluso sus propias experiencias, era minimizadas, ignoradas, cuestionadas o negadas. Ante sus reclamos y planteos frente a situaciones incómodas o injustas, era callada firmemente con ataques a su inteligencia, a su capacidad de reflexión, cuestionando sus derechos o simplemente ignorándolo todo, tergiversando los hechos. Por lo que, con el tiempo, aprendió a confiar más en la versión de sus padres o tutores, y luego de otras personas, antes que en su propio criterio.
6) INTERNAMENTE OSCILA ENTRE LA SOBRE EXIGENCIA Y EL AUTO SABOTAJE
En su desempeño no logra disfrutar de sus logros, que suelen estar acompañados por un apoyo escaso o nulo por parte de sus padres o tutores, porque aparece la culpa. Y cuando no alcanza sus objetivos, confirma la vergüenza que le inculcaron, la que puede estar reforzada por reproches, burlas o envidias. Por lo que siempre se debate entre demostrar su valor y querer desaparecer o que nadie repare en ella. Una paradoja que la sitúa en un lugar de insatisfacción o de automenosprecio .
7) CRECE CON DEPENDENCIA EMOCIONAL Y A LA VEZ ANHELA SU PROPIO ESPACIO
El vínculo traumático generado por sus padres o tutores, en ese refuerzo intermitente (me acerco, me alejo, te amo, te odio) hace que la persona desarrolle una dependencia emocional. Por lo que puede aparecer el temor al abandono y a la vez miedo y enojo ante la invasión de su espacio personal (pertenencias, gustos, elecciones, todo es cuestionado, burlado, invadido) Las características del “amor” que conoce es el control, el domino y la imprevisibilidad.
8 ) CARGA EN SILENCIO CON UNA VERGÜENZA PROFUNDA
Su inseguridad no es algo superficial, es la sensación constante de que “algo está mal conmigo” esto sucede principalmente porque el niño en su desarrollo, ante conductas erráticas de los padres, nunca duda de ellos, sino de sí mismo. Por lo que ese “sindrome del impostor” los acompañará durante su vida adulta conservando la idea, a veces a niveles muy inconscientes, de que “no merecen felicidad” porque ellos no son dignos.
Si te reconoces en estas señales en tu propia crianza, es el primer gran paso para continuar el cambio interior porque
NADA ES DETERMINANTE Y NUNCA ES TARDE PARA SER VOS MISMO
Padres o tutores narcisistas no nutren la identidad del niño: sino que competirán con ellos, se compararán, la absorverán, la controlarán, pues no es considerado un ser individual con derechos, sino un bien de uso, una pertenencia o parte de un todo: un clan al que se debe fidelidad absoluta.
Sin embargo, muchas personas reconocen el abuso en la edad adulta, cuando tratan de ser ellas mismas y aparece todo el miedo y la culpa en primer plano.
No estás dañada/o y mucho menos roto/a sólo tu inteligencia, tu mente, tu corazón se tuvieron que adaptar para sobrevivir en un medio hostil, pero no viniste al mundo para ser una extensión de nadie ni para complacer a otros.
La Psicoterapia para el Autoconocimiento, es un acompañamiento en tus procesos internos de descubrimiento personal, pues todo lo adaptativo fue aprendido, y con consciencia se puede desaprender, comprendiéndolo y comenzando a desandar caminos para caminar los nuevos rumbos que esperan tus pasos, con consciencia y gratitud de SER quien eres.
Hablemos, lo que te pasa, importa!
Lic. Silvina L. Rodríguez
Psicóloga
11 2455 0296
