RELACIÓN TERAPÉUTICA, un trabajo en equipo
La relación que se establece entre terapeuta y paciente, es una singular ALIANZA entre ambos que garantizará que la tarea se desarrolle de manera fructífera y exitosa.
Hay estudios que así lo corroboran y también lo he comprobado en la práctica: la relación entre la persona y su terapeuta cimentada en el compromiso, la cooperación y la confianza mutua juega un rol crucial en el resultado terapéutico y en el desarrollo humano.
Por lo tanto, para el terapeuta es importante la formación y la calidad de los recursos a la hora de atender y entender a una persona, pero lo más importante es la intencionalidad siempre puesta en lograr el mayor Bien.
Por lo tanto, es importante la formación, es importante la calidad de los recursos y de las herramientas a la hora de atender y entender a una persona, pero lo más importante es no perder de vista lo principal:
Tal como dijera Carl G. Jung “Conozca todas las teorías, domine todas la técnicas, pero al tocar un Alma humana, sea apenas otra Alma Humana”.
Esta actitud de humildad y reconocimiento frente al semejante, con quien se establecerá un contrato de colaboración mutua con pautas claras en un plan de trabajo consensuado, es lo que dará al terapeuta la garantía de poder ayudarlo de una manera eficaz.

