Lo mismo ocurre para la persona que acude voluntariamente a un consultorio particular en busca de asesoramiento, quien asume que hay un honorario, un valor en dinero que debe abonar a cambio de la atención que recibe, como sucede con cualquier otro profesional.
Es verdad que los psicólogos trabajamos con lo intangible, me refiero a pensamientos, sentimientos, emociones, palabras, etc los que, como resultado de una labor responsable y conjunta, luego se transformarán en conductas y comportamientos con resultados muy tangibles
Tal es la función cabal de la psicología en las personas que se deciden por una vida más consciente, y que saben que ese proceso no es gratuito, en ningún sentido, pues requiere de un esfuerzo, de una inversión, de un movimiento sutil interno y externo hacia la transformación.
Por lo tanto, en una visión realista, es importante reconocer que los psicólogos también vivimos insertos en la sociedad y no sólo en el mundo abstracto de las ideas, por lo tanto nuestros honorarios son los que pagarán nuestras cuentas a diario, ya que también vamos al supermercado, al médico, pagamos los servicios de nuestro hogar, etc. puesto que se trata de un medio de vida y no sólo de un trabajo noble que mejora a la persona y por ende a la sociedad.
Entendiendo el concepto costo / beneficio
Lo interesante es que el dinero también tiene un valor simbólico en la psicoterapia, que dá cuenta principalmente del nivel de compromiso que la persona tiene consigo misma y con su trabajo terapéutico, y que refleja claramente la importancia que le otorga a su progreso personal interno como un gesto concreto de auto estima, entre otros aspectos que también se ponen de relieve en el acto mismo de abonar la sesión.
Se puede asegurar sin dudas que el dinero en la psicoterapia representa principalmente el intercambio justo, valioso y merecido entre dos personas que realizaron un acuerdo mutuo, una alianza orientada a conseguir mayor bienestar, que es el objetivo principal que se persigue, cuyos efectos se empiezan a notar desde el primer momento.
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